lunes, 30 de julio de 2007
Yo 'toy vivo de casualidad
Angel: Pero porque no puedo jugar con el 360
Yo: Ya hiciste la tarea?
A: la hago despues, es que en la escuela me enseñaron unos trucos nuevos para el juego de basketball
Y: hasta que no hagas la tarea no hay juegos
Y asi de esa forma se fue pisando duro y hablando entre los dientes. Y m puse a pensar; que facil la tienen los niños/jovenes de hoy, especialmente los que viven aqui.
Mire usted, yo me acuerdo que para yo poder embuyarme tenia que hacer mi propio carrito con ruedas de javillas y dos palos(y mire que la javilla es pegajosa). Tambien iba a una ebanisteria que quedaba cerca de mi casa y recojia los sobrantes y con eso y una lata de leche carnation parti'a por la mitad hacia un 'greda'.
Nunca supe lo que fue un juego electronico hasta que llegue aqui, mas bien despues de la escuela me la buscaba como podia para poder ahorrar unos chelitos, pues queria comprarme un frame de una bicicleta vieja que el hijo de minga la bizca me iba a vender por cuarenta pesos oro.
Fijese usted mi emocion cunado por fin pude comprar mi cuadro, de hay pa'lante fue ahorrar para comprar las demas piezas.
Al cabo de unos meses ya yo tenia mi bicicleta nueva/vieja, pero veas usted como son las cosas, tan pronto empeze a figurear en ella, parece que no la arme bien y perdi el control y fiu a parar de cabeza a un solar el cualk estaba cercado con alambres de puas, y 'na aterrize como pancha cuando resbalo en el piso enjabonado con las cuatro gomas pa'rriba. Encima de eso cuando mi papa llego y me vio en esa condicion me dio dos cocotazos por afranta'o y un abrazo porque estaba vivo.
Esa es solo una de las cosas que me han pasado, yo estoy vivo de casualidad. Y mire que el pendanco del hijo mio enojarse porque no podra mover los pulgares bien rapido antes de hacer la tarea.
Y usted que opina?
martes, 19 de junio de 2007
En la lexicografía popular dominicana resaltamos algunas palabras reflejo de la vitalidad del paisano, del hombre común y por ende: del alma nacional.
Bachata: género musical cuyostemas giran alrededor del amor, la traición, los celos. Deriva delitaliano "ballata", canción romántica de la Edad Media.
Buche y pluma: en referencia a la lechuza, de plumaje abundante y buche grande. De allí, algo superficial, sin sustancia.
Calié: delactor.
Cantaleta: estribillo, repetición fastidiosa.
Carajito: niño callejero.
Ciguatera: conjunto de síntomas que resultan de cierta intoxicació alimenticia.
Cocolo: inmigrante afrobritánico establecido en la isla.
Compai: Compadre, buen amigo.
Concho: vehículo de transporte público, expresión.
Cuerda: enojo.(usado con los verbos "cojer/dar").
Chichí: bebé.
Chin: poco, pequeña cantidad; relación sexual.
Chivato: chismoso.
Chivo: fraude. "Estar chivo" es estar sospechoso de algo.
Dar carpeta: molestar.
Dar cotorra: tratar de convencer.
Dar leña: empeñarse, esforzarse; golpear.
Dar mente: pensar, reflexionar.
Dar muela: tratar de convencer.
Estar en olla: no tener dinero.
Fracatán: mucho, un montón.
Funda: bolsa.
Goma: neumático.
Hasta la taza: harto, lleno; completamente.
Jarina/jarinita: llovizna ligera.
Jevo: muchacho, chico, novio.
Impuesto: acostumbrado.
Lambón: pegajoso, persona que pretende hacerse pagar por otros, que abusa de los demás.
Loquísimos: encantador, exelente.
Lua: espiritu protector.
Mabí: bebida refrescante.
Macana: algo grande y sólido.
Mai: mamá.
Mala pata: mala suerte.
Malecón: avenida o calle que corre a la orilla del mar.
Mamey: color anaranjado.
Majar: triturar, moler o aplastar.
Mama Juana: bebida típica hecha de plantas naturales, maderas, con ron, miel y vino.
Mangú: comida típica a base de plátanos triturados.
Niágara en bicicleta: expresión equivalente a las dificultades propias de la miseria.
Apareció por primera vez en "Estampas dominicanas" del humorista Mario Emilio Pérez.
No Dar Un Golpe: no hacer ningún esfuerzo (o no trabajar).
Ñapa: propina.
¡Ofrézcome!: exclamación de origen religioso (¡ofrézcome a la virgen!), pero siempre utilizado con sentido jocoso.
Un paquete: mucho.
Parejero: vanidoso, engreído.
Pa' seguida: pronto, inmediatamente.
Pchú: valiente, arriesgado, osado.
Perico ripiao: literalmente, "carne de perico cortada en tiras". Así se le conoce a la variante más antigua del merengue, de ritmo rápido y campestre, tocado hoy día con güira, tambora y acordeón.
¡Por la maceta!: muy bien; de maravilla.
Peje: pez.
Prenderse: emborracharse, embriagarse.
Quillarse: enojarse, irritarse.
Recho: "recho" excitado sexualmente.
Sangrudo: antpático, de "sangre pesada".
Serrucho: cooperación, colecta.
Sirimba: desmayo, mareo.
¿Tá to'?: "¿Está todo bien?
Tigre: alguien muy astuto.
Taita: papá, padre.
Tostado: trastornado.
Tráfico: policía de tránsito.
Trancar: arrestar.
Tres Pasitos: de los venenos contra ratas y ratones, el más mortífero es el "tres pasitos", así llamado para describir la única reacción de la víctima antes de caer "redondita".
No me acuerdo de donde saque este articulo; si eres el dueño mandame una linea para darte reconozimiento.
martes, 29 de mayo de 2007
cosas dominicanas (eres dominicano si...)
Si conoces la diferencia entre palito duro y palito latigoso, si a la casualidad le dices chepa, y has comido “jalao”, gofio, frío-frío de sambruesa, con-con; a la cotorra le dices cuca y al gato, aunque tenga nombre, lo llamas mishu, prefieres una Presidente “vestida de novia”, gustas de las habichuelas con dulce en cuaresma, jugaste fu-fú, yas, al trúcamelo, al topao y musa tataramusa, le dices a la barriga, ñoña o biyoya, te encaquetaron emulsión de “escó” cuando chiquito y “te dieron una pela con un caliso”, no lo pongas en duda, naciste en Quisqueya.
Si en tu casa había una vara para desollinar; con el término pájaro te refieres a un ave, un insecto, un homosexual o una chichigua grande; si al faltar a la escuela te ibas a “brillar”, te metían miedo con El Cuco, sabes que el Agua de Florida es utilizada para suerte y para “trabajos”, si disfrutas de un yaniqueque, o de un morisoñando, si sabes lo que es marotear y encaramarse en el cojollito, si has utilizado un musú, y entiendes cuando dicen: ¡qué bufeo!, ¡tá quillao!, ¡tá jevi!, sabes quien es Jack Veneno y el Fortimalt, conoces la Choco Rica, volaste capuchino o chichigua, entiendes la postura del cuerpo cuando se dice aplatao o añingotao, definitivamente tienes alma dominicana.
Si entiendes por “dar muela”, comprendes lo que es estar afisiao, tá cundío, comerse un cable, estar fuñendo, lo que es amemao y alitraniao, no hay duda que entiendes lo que es refreco rojo o colorao y lo has bebido con calimete.
Si has oído llamar a los plátanos trozos, si los amigos cercanos son canchanchanes, cuando muchacho hiciste tirapó, sabes que allantoso, bultero y aguajero son sinónimos, conoces el embuchao de mayo y el emparche, el romo y el pintintín, definitivamente te criaste en algún lugar del territorio dominicano.
Si por mamey entiendes el color naranja, y sabes distinguir entre verde botella, amarillo pollito, blanco nevera y azul bolita; si comiste choco-choco, masita o añuga perro, no hay dudas, eres dominicano, pasional y llevas el ritmo en la sangre.
domingo, 6 de mayo de 2007
Apodos
SANTO DOMINGO.- En la sala de espera de un consultorio médico, la secretaria llama insistentemente a José Francisco Encarnación porque llegó la hora de su turno. Nadie responde, y ella decide darle la oportunidad a otro paciente. Cuando la persona se apresura a pasar, un señor se para y le reclama a la secretaria que él llegó primero que la señora que acaba de entrar. Sorprendida ella le pregunta ¿cuál es su nombre?, a lo que éste contestó rápidamente, Fico.
Inteligentemente ella reaccionó y le preguntó “por casualidad su nombre de pila es José Francisco Encarnación. Lo pensó un poco y luego con un dejo de vergüenza le respondió, “sí ese es mi nombre, Dios mío es que estoy tan acostumbrado a que me digan Fico, que hasta se me olvida cómo me llamo”.
Con esta anécdota, el sociólogo Juan Pablo Pujols, explica cuán importante se tornan los apodos, al punto no sólo de sustituir al nombre, sino también de influir en la personalidad del individuo. Su uso siempre ha existido, sobre todo, en América Latina.
Pujols comenta que el uso de los sobrenombres siempre tiene un porqué. Cuando no es que se deriva del nombre de pila de la persona, es que lo impone alguien en la familia. Pero también la ocurrencia de una situación puede desatar un apodo imborrable.
Una anécdota explica esto. “En un grupo de amigos uno de los muchos hacía muecas constantes con la boca, y cuando se le preguntó sobre lo que le pasaba, dijo ‘estoy ma’cando chicle’. De eso hace más de 20 años y todavía a Freddy, le decimos ‘maca chicle’ y eso será hasta que se muera”, comenta Pujols.
Hasta la procedencia del pueblo de donde viene la persona, origina un apodo. Y tiene razón el sociólogo. Si no pregúntele a muchos de los que laboran en la Redacción de LISTÍN DIARIO, cuál es el nombre de pila de “El maeño”. Y nos podemos ir más lejos, ya hasta él se cree que ese es su nombre, pues hasta sus archivos los firma con sus “iniciales”, “mao...”.
Una vez se estampa el apodo, comienza la gente a desplazar el nombre propio, al punto que son frecuentes los casos en los que por ejemplo, una persona llama por teléfono a la casa de Daniel y cuando pregunta por él, le contestan que ahí no vive nadie que se llame así. Pero resulta que esa era una llamada importante, y cuando Daniel pregunta que si le llamaron, le dicen que no, porque obviamente nadie ha preguntado por Moreno.
Lo sicológico
La parte sicológica también cuenta cuando se habla de apodos, sobre todo cuando se estima que éstos influyen en la personalidad de quien los lleve. En tal sentido, Altagracia Rojas, profesional de la conducta, asegura que definitivamente los sobrenombres al igual que los nombres, tienen una gran incidencia en la forma de ser de las personas.
Sin embargo, aclara que esto no se da en todos los casos, pues hay quienes con un nombre fuerte, hacen gala de un carácter débil o quebrantable.
Cuando se refiere a la influencia, explica el concepto con un ejemplo, “a una mujer que le digan “La Gonga”, como le apodan a una joven que conozco, indiscutiblemente, que el sobrenombre hace alusión a una persona con cierto tigueraje, por decirlo en buen dominicano”. Entonces reflexiona, que de esa manera también será tratada, y que de acuerdo a cómo la traten, así será su accionar. Es como si se tratara de un círculo vicioso. “Yo te trato como te dicen y tu actúas como te tratan”, puntualiza Rojas.
Sostiene que es tan complejo el asunto de los nombres y los sobrenombres, que hasta cuando se tiene un nombre más que raro, insólito, la persona tiende a avergonzarse de él y esto en ocasiones, repercute en su forma de ser, convirtiéndolo en una persona tímida.
Pero también se da el caso de personas que hasta ellos mismos se burlan de sus nombres, y disfrutan cuando la gente se ríe o se sorprende al escucharlo. Por ejemplo, “los compañeros de escuela de Eustaquia gozaban, cuando al pasar la lista, ella se agachaba debajo de la butaca, disque para que nadie supiera que era ella la dueña de ese nombre. Pero con el relajito, era la líder del curso y todos les decía Eu”, dice Rojas.
La sicóloga opina que precisamente esos nombres insólitos o los llamados feos, son los que muchas veces llevan a las personas a auxiliarse de un apodo que, aveces es otro nombre, pero común o más bonito.
Aunque no está en contra de los apodos, entiende que hay que saber que éstos pueden hasta frustrar a una persona, sobre todo cuando hacen referencia a un término vulgar. De chiquito, quizás la persona lo acepte o responda cuando se le llama por él, pero después de crecer, puede que se rebele para que le digan su nombre propio.
Y es, que según expresa, tanto los apodos como los nombres insólitos, pueden incidir hasta en el éxito de una persona. Por ello es que considera que al menos respecto a los apodos, debe tenerse en cuenta cuándo llamar a una persona por un sobrenombre y cuándo hacerlo por su nombre propio.
Entiende que algunos son cariñosos y hasta graciosos, pero que hay otros, sobre todo los que están precedidos por un artículo como por ejemplo “La chula”, que tienden a ser un tanto despectivo y de poco respeto. Los que hacen alusión a los defectos físicos suelen ser de muy mal gusto y en ocasiones hasta hirientes, que pueden causar hasta un daño emocional.
Nombres insólitosEn su página jose.llibre.googlepages.com, José Llibre ofrece una larga lista de nombres insólitos dominicanos, y aprovechamos para tomar 15 de éstos, como una mínima muestra de cuán raros pueden ser.
Acoronda
Abenego
Baldolindo
Benedora
Castawanda
Casalinoabo
Regustiano
Raidacela
Reutiquio
Yafraida
Ybonia
Ycila
Umildo
Ubardina
Yaquilandia
Algunos apodos
Gonga
Chula
Mami
Moñonga
Tatiloso
Capullo
Sobao
Nego
Chabico
Conchú
Peloteros
Rafael Landestoy: “El Guaguá”
Miguel Tejada: “La Guagua”
Luis Polonia: “La Homiga Atómica”
Winston Llenas: “Chilote”
Osvaldo Virgil: “El Orégano” “La Piedad”
TESTIMONIO
Simplemente, Cuqui
Si les cuento que Emilio Nicolás Córdova Pereyra es una gloria de la crónica deportiva dominicana, quizás ni sepa a quien me refiero, pero si simplemente digo Cuqui Córdova, de seguro que inmediatamente sabe de quién se trata. Lo que sucede con él, es que su apodo ha tomado tanta fuerza que la gran mayoría, inclusive algunos familiares, no saben cuál es su nombre de pila.
"La Piedad"
“En una ocasión yo trabajaba en el Instituto Técnico Salesiano, y llegó un momento en que yo quería trabajar en otra área, y constantemente se lo socitaba a la persona que tenía que ver con lo que yo quería hacer, al punto que se lo pedía por piedad. Entonces él decidió llamarme ‘La Piedad’, y aunque cambié de trabajo me siguen diciendo así”. Felipe Martínez.
“El Vale de Quico”
“Desde pequeño mi papá comenzó a decirme ‘El Vale’, hasta que todo el mundo en San Víctor, en Moca, donde nací, me llama así, y para distinguirme de otra persona que tiene el mismo apodo, me dicen ‘El Vale de Quico’, ya que a mi papá le dicen así”. Aunque después que llegó a la Capital tuvo que acostumbrarse a que lo llamaran por su nombre, todavía después que pasa el peaje debe estar listo para “El Vale”. José Bautista.
martes, 17 de abril de 2007
Velorio II
En una ocasión, en un velorio, en un campo del Cibao, falleció un rico hacendado, y para los asistentes se preparó un sancocho, elaborado en una enorme paila con una variedad de carnes y una diversidad de víveres.
Los visitantes, tras dar el pésame a los dolientes, se trasladaban al patio, para disfrutar de café, jugo y otras bebidas refrescantes, mientras con ansiedad esperaban que se sirviera el suculento sancocho, cuya preparación estaba a cargo de varias señoras amigas de los familiares del difunto. Dos jovencitos que aparaban en la cercanía con una bola de jabón, a manera de pelota, ésta se le escapó y cayó en la paila donde se cocinaba el sancocho, arruinándolo, sin nadie percatarse.
La gente se vino a dar cuenta que el sancocho se había dañado por la espuma en los platos y el inconfundible sabor a jabón. Los comensales incómodos lo menos que hicieron fue maldecir a los culpables de arruinar la comida, los cuales desaparecieron del lugar sin dejar rastros.
A pesar de la “solemnidad“ del velorio, algunos de los asistentes protestaron y hasta se atrevieron a pedir que se preparara un nuevo sancocho. Ante esa petición, los dolientes se acercaron a las señoras encargadas de la cocina para ver qué se podía hacer, pero éstas se negaron rotundamente a preparar otro sancocho.
“No hay tiempo para preparar otro sancocho, eso es imposible porque el entierro se ha fijado para una hora determinada. Nos negamos rotundamente; ni aunque baje un ángel del cielo vamos a hacer otro sancocho”, dijeron las damas en tono incómodo y quejumbroso a la vez.
“Yo no sé que haríamos si agarramos a uno de esos malvados que arruinaron el sancocho”, dijo una de las improvisadas cocineras con los puños cerrados y amenazantes.
Ante esa situación los asistentes al velorio insistían en voz baja: “Queremos sancocho, tenemos hambre, cómo vamos a soportar una caminata tan larga a pie hasta el cementerio”. Algunos que habían ido a dar el “pésame” a los dolientes, al percatarse de la falta del sancocho, optaron por marcharse, porque “ahí ya no hay ná”.
El cortejo fúnebre partió desde la casa del hacendado. El féretro era conducido por varias personas amigas, luego seguían los dolientes, después los amigos y relacionados.
Además de la tristeza por la pérdida de un ser querido y conocidos en todo el pueblo, se sumaba también la falta del sancocho, lo que había contribuido al desánimo de los acompañantes al campo santo, por tener la barriga vacía.
Un chusco dijo que hay un sancocho que se está cocinando, el de la reelección, y que lo disfrutará, aunque le echen jabón, porque no se va a quedar con la barriga vacía, como en este velatorio.
Miguel A. Matos es periodista.
mmatos37@hotmail.com
Lluvia
Hay muchos dicho y creenzias alrededor de la lluvia; "muchacho pa' que se te quiten esas epinillas de la cara, lavatela con la promera agua de mayo".
La primera lluvia que cae en el mes de las flores es siempre fuente de supersticiones, y admas sirve para todo: desde curar el sarampion hasta el pecho apretao(asthma).
Los 'carajitos' aprovechan para bañarse bajo los aleros de las casas con hojas de zinc, estas ya estan desapareciendo de los barrios para dar lugar a las casas 'de plato'. El agua lluvia se dice que es mas saludable que la del la llave, pero con el nivel de contaminacion actual de nuestro terruño, esto hay que cojerlo con un granito de sal.
En los campos se recoje en un gran tanque de metal, que casi siempre se reviste de cemento para evitar la corrosion, el cual cubren con una tela de saco para mantener las impurezas fuera del agua.
Pero en los EUA, la lluvia solo presenta problemas, la gente anda apresurada, maneja como loca en las autopistas. En esta pais la lluvia es bien impersonal es como un obstaculo mas a la apresurada vida y el teje-maneje diario.
Y usted que opina?
domingo, 8 de abril de 2007
Velorios
Esta es una de las caracteristicas de los velorios, no importa que sea aqui o alla. Pero hasta ahi llega la connexion. Aqui, en los E.U.A. es algo muy impersonal, se pone al difunto para que lo vean hasta cierta hora, no permiten café o comidas, y no permiter a niños tampoco. Es bastante impersonal y frio. Y solo se oye el monotono "te acompaño en tus sentiminetos". Nadie se trasnocha velando el cadaver y al otro dia todos estan como si nada.
Mientras tanto en nuestro pedazo de tierra, las coasa son mas afectivas. "Plinio, hay que buscar el café, ya la gente 'ta llegando", es lo que se escucha entre sollozos. La gente empieza a llegar a media tarde y de inmediato se forman los grupitos (los cuales son aptos para poder sobar a la 'jevita' que uno se estaba ligando desde un tiempo), unos ha recordarse de los tiempos, pues talvez no se han visto en mucho tiempo, otros empiezan ha hacer cuentos 'coloraos'.
Al caer la tarde, empiezan ha aumentar los zollosos y la griteria:
"Hay Fulgencio, porque te fuiste y me dejaste", como si el muerto tuviera la culpa de morirse sin pedirle permiso. "Hay Dios mios 'eto si 'e grande". Y asi hasta entrada la noche, que es cuando empiezan a aparecer los licores para ahuyentar los miedos de infancia y el frio de la madrugada.
Y usted que opina?